Viaje desde Barcelona y primer dia en Tokio: reencuentro con la capital nipona

Aquí estoy en el aeropuerto de Istambul esperando que salga en la pantalla la puerta de embarque que me lleve a mi querido Tokio.
Para que esperar a Japon para probar cosas diferentes? El  vuelo da tremenda sed y en este aeropuerto hace calor, asi que necesito beber algo fresquito y me decido por esta bebida de te con sandia (es de coca cola company), no esta mal pero algo insulsa.
Y sigo sentada aquí con un montón de turcos esperando como yo la puerta de embarque, a ver si me entremezclo ya con algún nihonjin, que ya hay ganas.
El vuelo desde Barcelona se me ha pasado en un plis. Ya ha sido peor la espera para embarcar, casi 45 minutos de retraso! La cosa es que había un pasajero enfermo que necesitaba asistencia médica y hasta que no ha venido la ambulancia no nos dejaban embarcar a los de las últimas filas. Ha sido pesado estar ahí de pie tanto rato pero por fin hemos podido entrar (el enfermo en camilla ha venido así hasta Turquía)
Salió mi puerta de embarque, bien! Pero  ni un japo esperando, “que raro”,  pienso, vuelvo a mirar para confirmar que no me haya confundido, y nada, que pone esa puerta, pues aquí que me quedo. Tengo ya ganas de estar sentada en el avión, oír como hablan en nihongo y no entender nada, pero me gusta porque igual pillo palabras sueltas y al menos se me acostumbra el oído. Bueno aparecen dos japos, son chicas pero da igual, parece que si que estoy en la ubicación correcta. Que pena no tener WiFi aquí, no me pueden enviar el SMS de confirmación al no tener activado el roaming.
El desayuno de turkish ha estado genial, mini ensalada de quesos pepino y tomate, una especie de quiche de espinacas, tartita de manzana y un panecillo con mantequilla y mermelada. A ver que nos dan para comer ahora.
He dicho que tengo ya ganas de poner los pies en Japón? Bueno ya queda menos 😀
Esta es la parte tediosa del viaje, pero aún así la intento disfrutar.
Espero dormir un poco tras el papeo, ver alguna peli, repasar algo básico de nihongo y en menos que canta un gallo estar de nuevo en Japón.
Como las anteriores veces siento que voy a llorar de emoción en cuanto me vea en Tokio, y me pregunto porqué este país me hace sentir tanto?
Ya tengo un japo sentado delante mío cargando el móvil como yo. Y me empiezo a reactivar, mientras juego a nekoatsume. He dicho que estoy shiawase desu ne!? Pues lo estoy, muy contenta e ilusionada con este viaje hitoride (solita) a Japón.
El embarque aquí en Turquía es rápido, pero tardamos la vida en pillar pista, cuando por fin nos elevamos pienso que Istambul parece también muy bonita, pero ahora mismo no está dentro de mis destinos en mente así que ya la visitare mas adelante.
Toca la hora de investigar las películas que hay, y como no, hacia donde tiro? Hacia lo raro claro, así que aquí estoy viendo una película romántica japonesa con subtitulos en inglés y oye, creo que estoy entendiendo casi un 90%, bueno igual estoy demasiado optimista, pero es cierto que entiendo pequeñas frases enteras y eso me da mas subidón del que ya llevo encima.
Para compensar me pido un vino tintorro para comer a ver si me da el bajón y puedo  dormir un poco o llegare a Tokio hecha polvo y quiero aprovechar el día, así que en cuanto termine la peli a sobarla, si puedo.
Faltan 8h para llegar a Narita…
Mi comida, bastante buena para ser catering de avión la verdad.
El vuelo pasa mas rápido de lo que esperaba y tras dormir un poco y ver que estamos atravesando Corea, veo lo cerquita que estoy ya de la capital nipona y mi alegría va in crescendo a medida que disminuye el tiempo de llegada a mi destino. Llegando a Tokio, llueve bastante pero que mas da? Ya estoy aquí, por fin aterrizamos, yupi!
En Narita todo va rodado, pillo WiFi en nada sin tenerme que registrar en ningún sitio ni historias, inmigración super rápido, maleta, y hacia la deguchi (salida). Canjeo mi JR pass estupendo de 14 días, este año es muy bonito, con el Fuji y el sakura en flor.
Voy a por mi WiFi pocket y como tengo unos minutos hasta que salga el NEX me paso por el Lawson y ya empiezo a babear, aunque solo pillo un te de jazmín, un fantástico café en  lata supeshot (he de aguantar despierta el máximo posible) y un onigiri de umeboshi para el tren.
Una vez en tren, veo que no solo ha parado llover sino que salido el sol.
Llegamos ya, que rápido el trayecto.
Estar en Asakusa es como estar en casa, me resulta  todo tan familiar (será porque siempre me he alojado aquí o porque me encanta esta zona de Tokio, turística por el día a rabiar pero supertranquila de noche)
Como el check in en mi ryokan no es hasta las 15h, me doy na vuelta dirección Ueno, porque a parte de que me gusta la zona quiero ir también a reservar billetes para próximos trayectos en tren.
Estoy casi al lado de Kappabashi dori, la calle donde me podría pasar horas mirando y remeneando utensilios de cocina. La comida de plástico no deja de sorprenderme por su realismo.
El paseo hasta Ueno es súper agradable, a parte que hace un día increíblemente bueno. Allí reservo billetes para Ito y Sendai y voy camino al barrio de Yanaka.
Es un barrio muy tranquilo y antiguo de Tokio con un cementerio histórico importante ya que esta enterrado el último Shogun del periodo Edo.
También hay un templo Tennoji, con un buddha chulo.
La zona es bonita y agradable para dar un paseo, y el día acompaña pero he de volver a hacer el check in, y comer algo, así que guiada por la Tokyo Sky Tree me vuelvo caminando al barrio. Buf, parecía estar al lado y casi tres cuartos de hora caminando. Tokio es enorme, te das cuenta cuando quieres ir caminando a todos lados y al final siempre acabas pillando metro para ir o volver porque tus pies no pueden mas.
Tras hacer check in, como un chirashi sushi por el barrio, está tremendo. A este sitio había ido el año pasado y la verdad sigue estando genial. Oishikatta.
Después de buscar unos encargos que me han hecho en UNIQLO, me dirijo hacia Shibuya.
En el metro soy la única occidental y me encanta. No hay demasiado turismo y estoy en sitios de lo mas típico. Saludo a Hachiko e intento probar suerte en unas maquinas de gancho, pero nada. El perro super kawaii de peluche que me hubiera ocupado media maleta se queda allí enganchado como por un hilo. Cuando me gasto todos los yens sueltos, que tampoco eran muchos, desisto (ya volveré)
De vuelta al barrio, estoy cansada por llevar mil horas sin dormir pero son casi las 23h y aún no he cenado. Así que me meto en un sito de ramen cutre pero que estaba bien. Bol de ramen enorme y media docena de gyozas y ahora si, a dormir!
Tras ducha y yukata, el insomnio  se apodera de mi, bueno será jet lag, ya me dormiré.
Mañana voy a Ito para ver la costa de Jogasaki y si encuentro un onsen chulo pegarme un bañito guay.
Me dormiría pasadas las 2h y antes de las 6h me despierto de golpe por un pequeño terremoto…

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s