Irlanda Día 7, de Bray a Dublín

ZZZzzzZZZ una oveja, dos ovejas…ZZZzzzZZZ
Coooooño que ruido es ese, que esta pasando! Es como la bocina de un barco zumbando en mis oídos! Pero que hora es…joder pero si son las 12 de la noche, de donde vendrá ese zumbido infernal. Pero si es una sirena! Aún medio dormidos nos hemos despertado y hemos buscado el origen, venía de fuera. Es la sirena de la alarma de incendios. Mierda que pasa? Abrimos la puerta, el vecino ha hecho lo mismo y nos mira con incredulidad. “Blebleblablable?” No se que ha dicho, aún no he activado el modo traductor, creo que me he dejado el espíritu en la cama, a ver si lo recupero. Vamos dentro, ponte una chaqueta y las botas de montaña y coge la documentación. Rápido, sal al pasillo y busca la salida de emergencia. Pero es que aquí nadie se mueve? Algunos clientes del hotel están en el pasillo, como pollos en un corral, incrédulos y sin saber que hacer. Hemos localizado la puerta de emergencia, justo enfrente de nuestra habitación, pero nadie se mueve. Me voy a acercar donde esta el ascensor a ver que pasa. La alarma deja de sonar. Justo en ese momento aparece un empleado del hotel, joven, de unos veinti-pocos años, seguido de alguien que podría ser un cliente más como nosotros o su padre, por las escaleras, con cara de preocupación. Le preguntamos que pasa, pero no dice nada. Le volvemos a preguntar y dice que ha saltado la alarma en una habitación, hacia allí se dirige. Golpea la puerta tres veces, pero nadie contesta. Vuelve a golpear, pero siguen sin contestar. Finalmente abre, y entra en la habitación, y el acompañante detrás. No se oye nada durante un rato. Unos segundos después reaparece con la cara visiblemente más relajada, “false alarm”, y desaparece por donde habia venido. Como que ” false alarm”? Y ahora como volvemos a dormirnos tranquilos. Evidentemente no podemos. Aún tenemos el corazón a 120 pulsaciones…y en pijama, chaqueta y botas de montaña (y los calcetines en los bolsillos, colgando como dos chorizos, porque no nos ha dado tiempo de ponérnoslos), en medio del pasillo, mirándonos unos a otros sin comprender. Ni siquiera nos vais a preparar una leche calentita? No hace falta que sea con colacao…En serio?
Con el corazón aun en un puño nos hemos vuelto a dormir, vencidos por el cansancio. Al levantarnos nos hemos sentido extraños y cansados, desorientados y con malestar. Hemos bajado a desayunar temprano y nos hemos ido del hotel.
Afortunadamente el día ha empezado con un sol radiante. Hemos aprovechado para darle un vistazo a los jardines de Powerscourt. Se trata de unos jardines de diferentes estilos, italiano, japonés, en la parcela de una casa señorial. Son espectaculares, vale la pena visitarlos, y si es con poca gente mejor. Nosotros hemos ido un día entre semana 5 minutos después de la apertura y ya había gente. Supongo que les ponen tiendas de campaña para que pasen la noche mientras esperan a que abran al día siguiente o algo.

#powerscourtgarden

A post shared by David J. (@defiledj) on

Luego hemos ido directos a Dublin. El objetivo era ver los monumentos y sitios principales, callejear y dejar para el siguiente día o el último las visitas que requieren más tiempo. Nos ha dado tiempo de pasear por las calles principales y más concurridas en un circuito que hemos hecho pasar por la Custom House, el Trinity College, el Dublin Castle, el City Hall, la St. Patrick’s Cathedral (aquí si que hemos entrado y pagado religiosamente la entrada), la Christ Church Cathedral y la Old Jameson Distillery. Hemos dejado para otro día la Guinness Storehouse, ya que queda algo alejada del centro. De todo, lo que más nos ha llamado la atención ha sido el Trinity College y la St. Patrick’s Cathedral, pero para gustos los colores. Como se puede imaginar, todo esta muy concurrido. El centro de Dublin nos ha parecido casi como un parque temático, todo muy orientado al turismo, vamos como lo pueden ser muchos centros de ciudad. No es como Roma, que parece que hayan cerrado el centro a los turistas, pero casi.
Como siempre, acabamos reventados de caminar. Esta vez nos alojamos en un Guesthouse, el Leeson Lodge, en un barrio bien, el alojamiento, por lo que vale, no esta tan bien, pero ya le dedicaremos unas palabras más en frío, no sea que se me llene la boca…

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s